Bocas del Toro, archipiélago que en 1502 fue el espacio que recibió a Cristóbal Colón, el que le dio el nombre a una de sus innumerables islas. Mezcla de culturas, indígena, piratas, jamaiquinos, collage humano como de colores. Sus construcciones son el reflejo de esa mezcla de las culturas afrocaribeñas e indígenas, construcciones de la tierra, estructura de madera, generalmente corteza de gira, techo de palma, muchas de ellas emergiendo del plano turquesa del mar. Las tranquilas calles con poco tráfico nos invitan a recorrerla e interacturar con sus habitantes; rentar una motocicleta para descubrir los rincones, las playas, los macizos. Desde su capital, subimos a una lancha que atravesando manglares, nos conducirá a los cayos zapatilla, últimas islas del archipiélago, donde la leyenda cuenta que alberga los tesoros enterrados del pirata Morgan. Sorteando sus arrecifes coralinos, sabiamente ubicados a una distancia prudencial de la costa arribamos al punto final del Parque Bastimentos. Esta isla deshabitada tiene una única construcción, equipada con el aporte del "guardabosque" semanal como pago de su estadía al Gobierno Provincial. Desde el aire, al dejar atrás a Bocas, estas islas confirman la leyenda, son los zapatillas de un gigante huyendo. |
emociones, experiencias, sensaciones, sitios, espacios sensibles, seres y pareceres............... por el mundo, con mi mochila y pies descalzos.......
